Misticismo

Grandes misterios de la primera guerra mundial

La muerte de Manfred von Richthofen, mejor conocido como el Barón Rojo, indiscutiblemente no puede dejar de mencionarse cuando se habla de los grandes misterios de la primera guerra mundial: desde la verdadera identidad del soldado que apretó el gatillo; si era un piloto o un artillero atrincherado de las filas enemigas, o las extrañas circunstancias (¿suicidio?) que lo llevaron a volar de nuevo, después de la estricta recomendación de su médico de no hacerlo, al ser impactado por un disparo en la cabeza el 6 de julio de 1917, causándole una lesión del lóbulo cerebral delantero.

Para cuando el Barón Rojo fue derribado y muerto en la mañana del 21 de abril de 1918 cerca de Vaux-sur-Somme, en el norte de Francia, con apenas 25 años de edad se había convertido en el piloto de guerra más famoso y letal de todos los tiempos, el as de ases de la guerra donde consiguió derribar ochenta aeroplanos enemigos. Con sus aviones, el caza biplano Albatros D.II y luego el triplano Fokker Dr.I; se había convertido al frente de su equipo llamado “el circo volador” en el terror de los cielos en la primera guerra mundial y luego su muerte se convertiría en uno de los grandes misterios de la primera guerra mundial.

Grandes misterios de la primera guerra mundial

La verdad sobre la muerte del Barón Rojo

Al ser derribado el Barón Rojo con un tiro en la cabeza, apenas logrando aterrizar su avión de combate, fue trasladado al hospital, donde le fueron asignados los cuidados de la enfermera Käte Otersdorf. El Dr que salvó su vida, aclaró el panorama de lo que sería su vida en adelante, prohibiéndole volver a subir a cualquier avión de combate, y ceder a un reemplazo el liderazgo del equipo de aviadores más temible de la primera guerra mundial.

La bala había causado daños cerebrales en el lóbulo delantero y por experiencia de heridos en la guerra y por secretos estudios y experimentos en neurocirugía hechos en animales y seres humanos, los alemanes poseían un avanzado conocimiento de lo que esta lesión representaba en un futuro inmediato progresivo en la conducta del ser humano.

Así también, comportamientos que afectan la habilidad para responder rápidamente ante un estímulo, enlentecimiento en la velocidad de procesamiento de la información y de respuesta; además, en esta parte del cerebro se controla y organiza toda la información; es decir, dirige la conducta, siendo fundamental para vivir en grupo y tomar decisiones. En pocas palabras la vida útil como piloto, y líder de su escuadrón del Barón Rojo había llegado a su fin, en cuestiones de días quizás pocos meses, iría perdiendo facultades mentales hasta abstraerse por completo del mundo real, debido a aquella herida.

Grandes misterios de la primera guerra mundial

Una decisión la verdadera asesina del Barón Rojo

Al cabo de 40 días de convalecencia, luego de escribir su “libro abultado de ego”, (Egocentrismo otro síntoma de los daños cerebrales) y pese a los ruegos de su enfermera, que para ese momento se había convertido en su novia, la cual sabia por recomendaciones del doctor que subirse a un avión de combate, de nuevo, no era otra cosa que un suicidio;  vuelve a subirse al triplano Fokker. Luego de unas escaramuzas donde no logran derribarlo, se empeña en la persecución sin sentido y cautela de un piloto canadiense, adentrándose en territorio enemigo a bajo vuelo sirviéndole en bandeja de plata a los tiradores atrincherados, el trofeo más apetecible de la primera guerra mundial la vida de Manfred von Richthofen: El Barón Rojo.

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